Javier Milei, presidente de Argentina, insistió en respaldar a Manuel Adorni, su exjefe de Gabinete, quien dejó el cargo el sábado pasado en medio de una investigación judicial por enriquecimiento ilícito. "Sigo confiando en la inocencia de Adorni. Es una persona honesta", declaró Milei en el canal argentino LN+ (La Nación+), y añadió que "no se puede condenar a un hombre inocente".

El presidente explicó que la salida de Adorni fue una decisión personal: según Milei, su excolaborador "consideró que eran inadmisibles los niveles de ataque que estaba recibiendo" y "tuvo la grandeza de correrse y enfrentar a la Justicia sin problemas". La oposición había intentado citar a Adorni al Congreso para someterlo a una interpelación y avanzar hacia una posible moción de censura.

Para reemplazarlo, Milei designó a Diego Santilli, hasta ese momento ministro del Interior y figura del espacio político del expresidente Mauricio Macri (2015-2019). Santilli asumirá formalmente el martes. El mandatario aprovechó la ocasión para fusionar el Ministerio del Interior con la Jefatura de Gabinete, argumentando que el puesto requiere "músculo político" para manejar la relación con los gobernadores provinciales.

El escándalo lleva más de tres meses. Desde marzo comenzaron a conocerse gastos suntuosos no declarados de Adorni, lo que derivó en una investigación judicial sobre su patrimonio. El 10 de junio, Adorni admitió haber ocultado cerca de 500.000 dólares en sus declaraciones juradas, suma que atribuyó a ahorros acumulados junto a su esposa durante su carrera en el sector privado. Nueve días después, Milei lo relevó de su rol paralelo como vocero presidencial, aunque lo mantuvo como jefe de Gabinete hasta la renuncia definitiva del sábado.

Santilli deberá encarar la relación del gobierno con las provincias en un momento de alta tensión política. La causa judicial contra Adorni sigue abierta, y el exfuncionario enfrentará el proceso de manera privada tras su salida del Ejecutivo.