El Gobierno de Gustavo Petro aprobó el decreto tributario que redefine el cálculo del impuesto de renta para el año gravable 2025, cuyo pago se hará en 2026. El Ministerio de Hacienda y Crédito Público, la Dian, el Banco de la República, el Dane y la Superintendencia Financiera de Colombia certificaron las cifras, lo que tendrá el impacto de la medida en la planeación fiscal de millones de contribuyentes, sobre todo, a la hora de declarar renta.

Así las cosas, el decreto modifica el cálculo del impuesto de renta en Colombia estableciendo una tasa de interés presunto del 9,09% en préstamos entre socios, declara exento el 55,43% del componente inflacionario de rendimientos financieros y limita la deducibilidad de los intereses y gastos financieros al 28,35%. Las reglas técnicas afectan tanto a personas naturales como a empresas y fondos de inversión, lo que marca parámetros clave para la determinación de la carga fiscal ante la Dian.

PUBLICIDAD La actualización anual de estos parámetros es fundamental para la planeación tributaria. Según el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el decreto está dirigido a personas naturales y sucesiones ilíquidas no obligadas a llevar contabilidad, así como a fondos de inversión que distribuyen utilidades a dichos contribuyentes.

La regulación mantiene la vigencia de normas anteriores, mientras ajusta los valores aplicables para este ejercicio fiscal en todo el país. Interés presunto en préstamos entre socios y prevención de la evasión El primer artículo del decreto, según el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, exige que todo préstamo de dinero entre una sociedad y sus socios —o a la inversa— genere un interés presunto mínimo equivalente a la DTF (Depósito a Término Fijo o tasa de interés de los bancos) del 31 de diciembre del año previo, certificada por el Banco de la República en 9,09% como referencia para el periodo de 2025.

PUBLICIDAD Al respecto, el exsubdirector de fiscalización de la Dian Christian Quiñónez afirmó a Valora Analitik que se trata de “el decreto más esperado por todos los contadores públicos”, ya que determina “cuánto pueden deducir por gastos financieros y el interés presunto en préstamos entre socios o accionistas”. Además, especificó que estos aspectos representan tres puntos principales del decreto para la declaración del impuesto de renta.