Más de 200 voluntarios limpian la orilla del río Mapocho y Orrego afirma que “es parte de la identidad de Santiago” La intervención buscó recuperar un espacio que, pese a su declaratoria como humedal urbano, sigue operando en varios tramos como vertedero informal. Este sábado, más de 200 voluntarios bajaron al río Mapocho para hacer lo que Santiago todavía no logra resolver del todo: sacar la basura que sigue acumulándose en sus riberas.
La actividad, organizada por Austerra en el marco de la 18ª jornada del “Desafío Ríos Limpios”, se realizó en un tramo del cauce, perteneciente a la comuna de Quinta Normal, donde persiste un vertedero ilegal. Para Lucas Marinovic, director ejecutivo y fundador de Austerra, el problema no es solo la basura visible, sino la relación que la ciudad ha construido con sus ríos.
“La gente le da la espalda a los ríos y los ocupa como vertedero”, dijo durante la jornada. Según detalló, desde que comenzó el desafío, la organización ha movilizado a más de mil voluntarios y retirado cerca de 29 toneladas de residuos en distintos puntos del país, incluyendo el río Loa, el Maipo, el propio Mapocho y zonas de humedales y desembocaduras.
Pero el dato más incómodo no estuvo solo en las cifras del voluntariado, sino en el paisaje mismo: el Mapocho sigue siendo intervenido como si fuera una franja residual, a pesar de que bajo esa apariencia persiste un ecosistema con biodiversidad y funciones ambientales clave. Uno de los puntos que más repitieron tanto los organizadores como las autoridades presentes fue que el problema del Mapocho ya no está, como antes, en sus aguas servidas.
Desde hace años, el río ya no recibe directamente descargas sanitarias como en décadas pasadas, y gran parte de la suciedad visible está hoy en sus bordes, no en el cauce mismo. Eso fue justamente lo que quiso subrayar el gobernador de Santiago, Claudio Orrego, quien participó de la jornada.