A casi tres meses desde el inicio de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel sobre Irán, las negociaciones para poner fin al conflicto están en una fase decisiva. Hoy, cómo pocas veces en lo que va de guerra, ambos bandos confirman que un acuerdo está cerca, pero al mismo tiempo, las señales contradictorias siguen dominando el escenario y la amenaza militar sigue latente.

La paz parece posible, pero también lo está una nueva escalada. Estado de las negociaciones Según fuentes citadas por medios estadounidenses, el acuerdo estaría avanzado en un 95%.

Incluso se habla de compromisos informales por parte de Irán para transferir su uranio enriquecido. Sin embargo, desde Washington, a pesar del optimismo de Donald Trump durante el fin de semana donde anticipó un acuerdo inminente, advierten que el cierre no es inminente.

Las demoras, aseguran, responden al propio sistema político iraní, donde cada palabra del memordandum debe pasar por múltiples niveles de revisión. Trump afirmó el fin de semana que el acuerdo estaba “ampliamente negociado” y que pronto se anunciarían los detalles de un memorando de entendimiento.

Pero pocas horas después cambió el tono y ordenó no apresurar las conversaciones, insistiendo en que el tiempo juega a favor de Estados Unidos y que el bloqueo naval contra Irán se mantendrá hasta que todo esté firmado. Desde Teherán, en cambio, el mensaje es mucho más cauteloso.