AFP lanzan la última licitación del SIS de la que estarán a cargo y buscan volver a prima de riesgo con aseguradoras Las administradoras lanzaron la subasta este miércoles, y viene con este cambio respecto de los procesos anteriores. Un esquema de este tipo no se había visto desde hace seis años, cuando en 2020 se vivió la fallida licitación del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia que les obligó a hacer contratos por administración con las compañías de seguros, y ya no por riesgo.

Las AFP concretaron esta semana el lanzamiento de la última licitación del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) que les tocará organizar, el que corresponde al seguro colectivo más grande que hay en el país, que cubre a unos 6 millones de afiliados del sistema de pensiones y que significa anualmente el pago de una prima cercana a US$1.900 millones. Este es el último proceso de este tipo que tendrán que hacer las AFP, dado que pronto dejará de ser una de sus obligaciones, tal como lo estableció la reforma de pensiones de 2025, que traspasa el SIS al Seguro Social desde agosto de este año.

El Seguro Social absorberá la prima de cargo del empleador que actualmente lo financia, que ha fluctuado entre 1,3% y 2,3% de la renta imponible, y que hoy se ubica en 1,62%. Por esta razón, actualmente se tramita un proyecto de ley en el Congreso para que las siguientes licitaciones del SIS sean realizadas por el Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP), que es el organismo público, de carácter técnico y autónomo, encargado de gestionar el Seguro Social.

Y la subasta que acaban de liberar las AFP este miércoles, realizó un cambio relevante. Si bien inicialmente estaban ideando las bases de licitación en virtud de una administración de la prima, tal como había ocurrido en los últimos seis años, finalmente reformularon las bases para que vuelva a firmarse un contrato con las compañías de seguro según prima de riesgo, como ocurría previo a la pandemia.

En la actualidad, lo que hacen las compañías de seguros es básicamente cobrar lo que cuesta el SIS, según cómo se mueva la siniestralidad, y adicional a ello obtienen una comisión por esa administración. Es decir, no está funcionando como un seguro propiamente tal, ya que no existe un esquema de riesgo donde las compañías hagan sus estudios actuariales, tarifiquen y en base a eso puedan ganar o perder, poniendo en juego su patrimonio según el comportamiento futuro de la siniestralidad.