Economistas analizan medidas para compensar el efecto de la rebaja tributaria que propone Kast y vuelve al debate la efectividad de impuesto al patrimonio En el marco de un seminario organizado por la Escuela de Gobierno UC, el International Tax Observatory y la Fundación Friedrich Ebert, contrastaron posturas los economistas Mario Marcel, Cecilia Cifuentes, Soledad Hormazábal, y Rafael Carranza. Noticias destacadas El seminario “Progresividad fiscal y altos patrimonios: evidencia internacional y dilemas para Chile”, organizado por la Escuela de Gobierno UC, el International Tax Observatory (ITO), y la Fundación Friedrich Ebert reunió a expertos tributarios y autoridades con el objetivo de debatir la efectividad de este mecanismo, justo en medio de la discusión del proyecto de reconstrucción y reactivación impulsado por el Ejecutivo que contempla fuertes rebajas de impuests.
El evento se inició con la presentación del Informe del International Tax Observatory, a cargo del coordinador del reporte, Vicente Silva, que puso sobre la mesa la propuesta de una tributación mínima a los individuos de alto patrimonio en América Latina y el Caribe. Se trata de un impuesto mínimo sobre la riqueza del 2% para personas con fortunas por sobre los US$ 100 millones, la cual se presentó con una estimación de potencial recaudación para el caso de Chile de 1% del PIB.
Y si el impuesto se subiera a 3%, alcanzaría el 1,5% del PIB de recaudación. Luego comenzó el debate en que tomaron la palabra el exministro de Hacienda, Mario Marcel; la directora de Evidencia de Pivotes, Soledad Hormazábal; la directora del Centro de Estudios Financieros (CEF) del ESE Business School de la Universidad de Los Andes, Cecilia Cifuentes; y el profesor de la Escuela de Gobierno UC, Rafael Carranza.
El pecado original Marcel partió su intervención señalando que “cómo discutir esto (la progresividad del sistema tributario) cuando tenemos un proyecto (del Ejecutivo) que hace lo contrario” al aumentar las desigualdades y “eleva más que reduce el balance fiscal”. Agregó que “esta discusión es relevante, porque tenemos que preocuparnos por el crecimiento, pero también por la redistribución” de los ingresos.
Planteó que en Chile “en términos de tributación a la renta creo que tenemos un pecado original, de los año 80, la mezcla y confusión de renta corporativa con renta personal. Esa fue la base de los problemas de la reforma del 2014, de la que no soy un hincha”.