El Partido Comunista de Chile conmemoró el medio siglo de una de las operaciones represivas más crudas ejecutadas en contra de su estructura interna. A través de una masiva marcha y un acto político-cultural en la capital, la colectividad rindió honores a las y los dirigentes víctimas de desaparición forzada en el denominado caso Calle Conferencia, hito que en 1976 descabezó a la dirección que operaba de forma oculta tras el golpe de Estado.

La instancia congregó a agrupaciones de derechos humanos, familiares de ejecutados políticos y militantes, quienes relevaron el valor de la resistencia frente al exterminio dictado por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). Durante el encuentro, la diputada oficialista Lorena Pizarro resaltó la consecuencia de quienes, a tres años de la interrupción democrática, continuaron articulando la defensa de la clase trabajadora.

La parlamentaria enfatizó que el ejemplo de coherencia de estos dirigentes ha guiado la persistencia de la tienda frente a la marginación histórica, y aprovechó el espacio para advertir que el Congreso no representa la única vía de acción, llamando a robustecer la movilización popular frente al auge de la extrema derecha en este 2026. Por su parte, el presidente del PC, Lautaro Carmona, inscribió el homenaje como una contestación política frente a los discursos que buscan la proscripción de la colectividad.

El timonel de la tienda repasó los elementos centrales de la nefasta ofensiva estatal y analizó el panorama sectorial actual: El líder comunista recordó de manera explícita los nombres de Mario Zamorano, Jorge Muñoz, Uldarico Donaire y Jaime Donato, integrantes de la cúpula que resultaron secuestrados en el inmueble de la comuna de Santiago, relevando además el liderazgo de Víctor Díaz, quien ejercía como subsecretario general en el territorio nacional. Carmona puntualizó que, si bien el régimen militar buscó la aniquilación total del partido mediante la tortura y el exterminio, el diseño fracasó debido al inmediato relevo de militantes que asumieron la conducción de la resistencia.

Asimismo, trazó un paralelo con los sectores políticos contemporáneos que promueven propuestas legislativas o discursos orientados a ilegalizar o excluir al PC del debate democrático, catalogando dichas posturas como herederas de doctrinas antipopulares. Finalmente, el dirigente llamó a estructurar un bloque social amplio y de carácter unitario a nivel nacional que sea capaz de plantear propuestas sectoriales nítidas para superar de forma definitiva los nudos del modelo neoliberal.