Trabajar de noche no solo altera el sueño. Un estudio publicado recientemente en la revista científica Workplace Health & Safety reveló que las mujeres que trabajan en turnos nocturnos enfrentan mayor riesgo de desarrollar depresión e ideación suicida que sus pares masculinos, según informó T13. El hallazgo sugiere que la vulnerabilidad al trabajo nocturno no opera de la misma forma en hombres y en mujeres.
La investigación siguió a 9.057 personas durante 17 años y encontró que los síntomas depresivos, como la tristeza persistente y la sensación de infelicidad, se asociaron con el trabajo nocturno tanto en hombres como en mujeres. Pero la diferencia fue clara al analizar los efectos más graves: la ideación suicida y el diagnóstico de depresión se observaron de forma significativa solo entre las trabajadoras nocturnas, no en los hombres.
Rodrigo Yáñez, académico de la Escuela de Ciencias del Deporte de la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad Andrés Bello y uno de los autores del estudio, explicó que "el trabajo nocturno altera procesos biológicos esenciales, como el sueño y los ritmos circadianos". Esa alteración, señaló, "puede afectar la regulación emocional y aumentar la vulnerabilidad frente a problemas de salud mental, especialmente en las mujeres".
El ciclo circadiano, conocido como el reloj biológico interno del cuerpo, regula funciones clave como el sueño, la temperatura corporal y la producción de hormonas. Su desajuste sostenido se ha vinculado en investigaciones previas con mayor riesgo cardiovascular, problemas oncológicos y reproductivos. Este estudio amplía ese espectro hacia la salud mental.
Yáñez fue cuidadoso con el alcance de los resultados. "No buscamos generar alarma, sino aportar evidencia que permita diseñar mejores políticas de cuidado", afirmó. El equipo propone medidas concretas: incorporar programas de apoyo psicológico para el personal nocturno, revisar la organización de los turnos y garantizar condiciones que favorezcan una adecuada recuperación del sueño. El artículo fue publicado en Workplace Health & Safety, una revista especializada en salud y seguridad ocupacional.
