La capacitación laboral continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral chileno. De acuerdo con la Encuesta Futuro del Trabajo, elaborada por Consejo Talento 2028 y Generation Chile, un 58% de los trabajadores requiere actualizar o desarrollar nuevas competencias para responder a las transformaciones tecnológicas, los cambios productivos y las nuevas exigencias de las empresas.

En este contexto, especialistas sostienen que fortalecer los mecanismos de formación resulta fundamental para mejorar la empleabilidad, la adaptación al cambio y la competitividad del país. El debate por la franquicia tributaria SENCE Pese a la relevancia de la capacitación, el futuro de uno de los principales instrumentos de apoyo a la formación laboral sigue siendo objeto de debate.

Aunque este proyecto fue rechazado en la Cámara de Diputados, aún se encuentra en discusión. El Gobierno propone eliminar la franquicia tributaria SENCE como parte de un ajuste fiscal que busca generar un ahorro cercano a los US$300 millones anuales Esta medida forma parte de un conjunto de reformas orientadas a reducir el gasto público y ha abierto un intenso debate respecto de sus posibles efectos sobre la capacitación de trabajadores, especialmente en pequeñas y medianas empresas.

Actualmente, la franquicia tributaria SENCE permite que las empresas descuenten de sus impuestos parte de los gastos destinados a capacitación, evaluación y certificación de competencias laborales. Este instrumento ha sido utilizado durante décadas, sin embargo, diversos estudios sostienen que la franquicia tributaria de formación no siempre garantiza mejoras en el desempeño laboral.

Otro de los principales cuestionamientos apunta a que el sistema prioriza la cantidad de horas de formación por sobre la calidad del aprendizaje. Además, expertos advierten que actualmente existen pocas herramientas para medir si la capacitación tuvo un impacto real en las competencias laborales de las personas.