La investigación fue publicada en la última edición de la revista Astronomy & Astrophysics y en ella participó el Premio Nobel de Física 2020 Reinhard Genzel. Un equipo internacional de astrónomos, encabezado desde Chile por Bárbara Martínez-Cuadra, investigadora del Núcleo Milenio de Galaxias MINGAL y Magíster en Astronomía de la Universidad de Concepción, presentó un sondeo de galaxias luminosas en el Universo temprano, cuando el cosmos tenía menos de mil millones de años.

«Este trabajo estudió cuatro galaxias muy lejanas, observadas cuando el Universo tenía menos de mil millones de años. Las observaciones se basan en la emisión del átomo de carbono ionizado, una de las líneas espectrales más brillantes en galaxias del Universo», explica la científica.

Mirada profunda Entre las cuatro galaxias de la muestra, una en particular captó la atención del equipo: J163026+4315. A diferencia de las demás, esta galaxia se puede observar con mayor detalle dado su gran tamaño, lo que permitió analizar parte de su estructura interna.

«Su movimiento (cinemática) sugiere que podría tratarse de un disco en rotación ya formado en el Universo temprano. Sin embargo, se necesitan datos de mayor resolución angular para confirmar esto», indica la joven científica.

Precisamente por su riqueza estructural, esta galaxia se ha convertido en el foco de observaciones más profundas y detalladas que el equipo está desarrollando actualmente. El sondeo también revela que cerca del 50% de la formación estelar ocurre en densas nubes de gas molecular y polvo, y que las característica del gas que existe entre las estrellas es similar al de las galaxias más extremas que conocemos en el Universo local, aportando nueva información sobre las condiciones físicas del medio interestelar en el Universo joven.