Chile registra el peor índice de bienestar infantil entre países de altos ingresos y de la OCDE según Unicef El estudio, que evaluó a 44 países, estableció una relación directa entre las brechas económicas y el desmedro en la salud y educación de los menores en el país. De acuerdo al informe más reciente de la Oficina de Estrategia y Evidencia de Unicef, Chile se posiciona en el último lugar -puesto 37 de 37 países con datos completos- en la tabla general de bienestar infantil.

El documento titulado “Desigualdad de oportunidades: niños, niñas y adolescentes en desigualdad económica”, evaluó a 44 naciones de altos ingresos y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El estudio estableció una relación directa entre las brechas económicas y el desmedro en la salud y educación de los menores.

En este sentido, Chile presenta una de las mayores brechas de ingresos del reporte: el 20% más rico de la población percibe más de 10 veces lo que recibe el 20% más pobre. Crisis de salud El informe indicó, además, que las consecuencias de la desigualdad económica golpean directamente el desarrollo físico de los niños y adolescentes en Chile, ubicando al país en la peor posición en salud física -puesto 40 de 41- de todo el grupo evaluado.

En ese sentido, Chile registra la prevalencia de sobrepeso más alta de todo el informe en la población de 5 a 19 años, alcanzando un 58%, que duplica con creces el promedio general del estudio, el que se sitúa en un 28%. En esa misma línea, el estudio determinó que la falta de recursos afecta directamente la alimentación diaria, pues solo un 13% de los estudiantes chilenos de 15 años reportó haber tenido que omitir comidas debido a la falta de dinero en sus hogares, una cifra que supera la media internacional del 9% y se ubica entre las tasas más altas del análisis.

Segregación en la educación En el ámbito del aprendizaje y el desarrollo de competencias, Chile se sitúa en el penúltimo lugar del listado, en el puesto 41 de 41. Por un lado, solo el 36% de los adolescentes de 15 años alcanza las competencias básicas en matemáticas y lectura, situándose muy por debajo del promedio global de 55%.