El Senado de la República aprobó una reforma para prohibir que escuelas públicas y privadas utilicen la voz, imagen o datos personales de niñas, niños y adolescentes con fines comerciales, sin autorización expresa de madres, padres o tutores. La medida busca cerrar vacíos legales y frenar prácticas de promoción institucional que, hasta ahora, podían realizarse sin un consentimiento plenamente informado.
Durante la discusión, participaron legisladores como Raúl Morón Orozco, presidente de la Comisión de Educación; Cynthia Iliana López Castro, y María del Rocío Corona Nakamura, quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer la protección de la niñez frente al uso indebido de su imagen y datos personales, especialmente en entornos digitales y con fines comerciales. Con este cambio, se refuerza el principio del interés superior de la niñez, al establecer reglas claras sobre el uso de contenidos que involucren a menores en materiales publicitarios, redes sociales o campañas escolares.
La reforma también responde a preocupaciones crecientes sobre la protección de datos personales y los riesgos asociados al uso indebido de imágenes en entornos digitales. ¿Qué establece la reforma sobre el uso de imagen de menores?
De acuerdo con el dictamen avalado, ninguna institución educativa podrá difundir o utilizar fotografías, videos, audios o cualquier dato personal de estudiantes para publicidad, mercadotecnia o promoción institucional sin consentimiento previo, informado y por escrito. La medida aplica para todos los medios, incluidos: - Redes sociales - Páginas web - Material impreso - Plataformas digitales Además, el permiso otorgado por madres, padres o tutores podrá ser revocado en cualquier momento, sin afectar la situación académica del menor.
Protección de datos y derechos de la niñez, eje central La reforma busca cerrar vacíos legales en la legislación educativa y se sustenta en el principio del interés superior de la niñez, establecido en la Constitución mexicana y en tratados internacionales. Legisladores señalaron que esta práctica era común, especialmente en escuelas privadas, donde se utilizaban imágenes o testimonios de estudiantes para promocionar servicios sin autorización familiar, lo que podía derivar en riesgos como: - Acoso digital - Robo o suplantación de identidad - Uso indebido de datos personales - Manipulación de imágenes con inteligencia artificial Escuelas deberán pedir autorización expresa Uno de los puntos clave del proyecto es que el consentimiento deberá ser previo, expreso, informado y por escrito.