José Antonio Kast se reunió este miércoles con el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, representante del Frente Amplio, la coalición de centroizquierda que gobierna ese país, en una cita bilateral en Montevideo. La agenda estuvo dominada por la seguridad regional, el comercio, la infraestructura y el Acuerdo de Santiago, el pacto impulsado por la cancillería chilena para articular una respuesta conjunta al crimen organizado transnacional.

Kast resaltó que la relación entre ambos países ha sobrevivido a distintos gobiernos sin importar su orientación política. "Las relaciones entre presidentes de Uruguay y Chile, más allá del signo político que pueda tener cada uno, han sido permanentes y muy fructíferas en el tiempo. Porque más allá de lo político, nos une la defensa de la democracia, nos une el bienestar de nuestros compatriotas", afirmó el mandatario.

Fue el avance del crimen organizado, sin embargo, el que marcó el tono más urgente del encuentro. Kast advirtió que las organizaciones criminales transnacionales han vulnerado la seguridad de varios países sudamericanos y defendió la necesidad de una respuesta coordinada que vaya más allá de las fronteras nacionales. "El crimen organizado puede ser extirpado de una nación, pero necesita las mismas normas en todas las naciones para poder terminar con ese flagelo", sostuvo.

La reunión incluyó también materias de cooperación antártica, terreno donde Chile y Uruguay comparten una trayectoria activa y acuerdos vigentes.

El anuncio concreto fue la disposición de Uruguay y Paraguay para suscribir el Acuerdo de Santiago, convocado por el canciller chileno para crear marcos normativos comunes que impidan a las organizaciones criminales moverse entre fronteras aprovechando las diferencias legales entre países vecinos.