Las filas de seguridad en los aeropuertos de Estados Unidos podrían volver a extenderse durante horas a partir de mayo, tras la advertencia del secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, sobre la inminente falta de fondos para cubrir la nómina de los trabajadores. La persistente parálisis legislativa y el agotamiento de los recursos extraordinarios ponen en riesgo el funcionamiento de la seguridad aeroportuaria y de otras 22 agencias dependientes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), según CNN, Reuters y Fox News.
Impacto presupuestario en la nómina y operaciones del DHS De acuerdo con Mullin, en una entrevista concedida al programa The Will Cain Show de Fox News, el DHS enfrenta una crisis presupuestaria que ha provocado una suspensión de operaciones de más de 70 días, lo que establece un récord respecto de cualquier otra agencia gubernamental estadounidense. Actualmente, solo quedan disponibles USD 1.400 millones de los USD 10.000 millones asignados por la ley One Big Beautiful Bill (OB3), promulgada bajo la administración de Donald Trump.
Esta suma resulta insuficiente para cubrir la próxima nómina quincenal de más de 260.000 empleados del Departamento de Seguridad Nacional, cuyo pago demanda entre USD 1.600 y 1.700 millones. El propio Mullin fue enfático en televisión: “Después del siguiente pago, ya no queda más fondo de emergencia, por lo que el presidente no puede emitir otra orden ejecutiva para destinar dinero, porque simplemente no hay más”.
La situación se agrava porque los fondos habilitados por decreto tras la ley OB3 solo cubrieron el pago de salarios; el DHS no dispone de recursos para abonar a contratistas, mantener la gasolina de los barcos de la Guardia Costera ni sostener otras operaciones de rutina, detalló Mullin en Fox News. Efectos sobre los trabajadores y los pasajeros de Estados Unidos Las implicancias cotidianas comenzaron a evidenciarse desde febrero.
Muchos agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), imposibilitados de costear el combustible para trasladarse a su lugar de trabajo o de pagar servicios de cuidado infantil, dejaron de presentarse a sus turnos. Esta situación provocó la suspensión temporal de programas como Global Entry y PreCheck, el cierre parcial de servicios en aeropuertos y la reasignación de agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para tareas de control de pasajeros, informó CNN.