Rio Tinto y el Gobierno de Mongolia cerraron un nuevo acuerdo para la mina de cobre Oyu Tolgoi, el mayor proyecto de inversión extranjera de ese país asiático, luego de meses de tensión política que llevaron a renegociar los términos originales del contrato.
La minera, listada en la Bolsa de Londres, aceptó reducir en un 50% las comisiones de administración que cobra por el proyecto y bajar 2,5 puntos porcentuales la tasa de interés del préstamo que Mongolia tiene para financiar su participación en el yacimiento, ubicado en el desierto de Gobi. El proyecto tiene un valor total de US$18 mil millones y lleva casi 17 años en construcción.
Dominic Barton, presidente del directorio de Rio Tinto, y Katie Jackson, jefa del negocio de cobre de la empresa, viajaron este martes a Ulán Bator, la capital mongola, para firmar el acuerdo junto al Primer Ministro Uchral Nyam-Osor.
Las negociaciones se arrastraban por meses. Autoridades mongolas habían calificado las condiciones anteriores como "injustas" y denunciado que su país estaba "siendo engañado". La presión política subió de tono por las elecciones previstas para el próximo año, justo cuando el precio del cobre se mantiene cerca de sus máximos históricos, lo que vuelve al yacimiento mucho más valioso que cuando se firmaron los acuerdos originales.
Nyam-Osor declaró que el nuevo trato demuestra que Mongolia puede "proteger nuestra soberanía financiera mientras mantenemos un entorno altamente rentable para el capital global". Jackson, por su lado, aseguró que el acuerdo "demuestra el compromiso permanente de Rio Tinto con el éxito de largo plazo de Oyu Tolgoi", y aclaró que la rebaja en la tasa de interés refleja el menor riesgo de un proyecto que ya alcanzó una etapa más madura.
Oyu Tolgoi, cuyo nombre en mongol significa "colina turquesa", es el proyecto minero más importante de Mongolia y su principal fuente de inversión extranjera. Se espera que produzca alrededor de 500 mil toneladas anuales de cobre, un metal cuya demanda crece por su rol en la fabricación de cables eléctricos, paneles solares y vehículos eléctricos.
Este no es el primer intento de recomponer la relación. Hace cuatro años, Rio Tinto ya había condonado cerca de US$2.400 millones de la deuda del Gobierno mongol luego de que ambas partes prometieran "reiniciar" su vínculo. Esa tregua no duró, y la presión política escaló nuevamente con las elecciones presidenciales a la vista.