El Gobierno decidió no adherirse a la declaración del Grupo Núcleo LGBTIQ+ presentada ante la Organización de Estados Americanos (OEA), lo que marca un hecho inédito en más de una década. La situación se produjo durante una sesión del Consejo Permanente del organismo internacional, instancia en la que se analizó un documento orientado a promover la protección de los derechos de las personas LGBTIQ+ en la región.
En esa oportunidad, la delegación chilena optó por abstenerse y no sumarse al texto. Delegación chilena explicó la decisión Durante la intervención ante la OEA, la representante nacional, Ana María Saldia, valoró el trabajo realizado por el grupo impulsor de la iniciativa, pero confirmó que Chile no adheriría al documento.
“En esta oportunidad, mi delegación realizará una intervención en capacidad nacional, sin adherir a la declaración del grupo”, señaló la diplomática en la sesión. Desde Cancillería explicaron que el país intentó introducir modificaciones al texto, pero que no fue posible concretarlas dentro del proceso de negociación.
Según la versión oficial, la no adhesión no implica abandonar el compromiso histórico con los derechos humanos ni la política de no discriminación. “A Chile le pareció que el texto, tal como estaba, en vez de unir a la región, generaba división… no se adhirió, pero se reafirmó la política tradicional de respeto y promoción de los derechos humanos”, indicaron desde el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Saldia precisó luego que “a nivel nacional, Chile ha avanzado en el fortalecimiento de su marco institucional y normativo para promover la igualdad y prevenir la discriminación. Entre estos avances destacan la ley de identidad de género, el reconocimiento del matrimonio igualitario y diversas políticas públicas destinadas a garantizar el respeto y la dignidad de todas las personas".