Javier Correa, delantero argentino de Colo-Colo, quedó suspendido por cuatro fechas en la Liga de Primera División tras las declaraciones que emitió contra el árbitro Nicolás Gamboa al término de la derrota ante Huachipato por Copa de la Liga. La Primera Sala del Tribunal de Disciplina de la ANFP (Asociación Nacional de Fútbol Profesional) formalizó el castigo, y en Macul la indignación es doble: deportiva y jurídica.

El ariete venía de reencontrar la efectividad en las últimas fechas, decisivo frente al arco contrario. Perderlo cuatro partidos golpea directo al ataque albo. La única salida es la apelación, que los albos podrán presentar una vez cumplida la mitad del castigo.

La rabia en el club va más allá del calendario. En la audiencia, la representación de Colo-Colo expuso como precedentes el caso de Marcelo Díaz, volante de Universidad de Chile, que habló de "robo" en la definición del campeonato 2024, y las críticas de Daniel Garnero, entrenador argentino de Universidad Católica, quien sostuvo que los árbitros se preocupaban demasiado por la imagen y poco por el reglamento. Ninguno recibió sanción formal. El Sindicato de Árbitros respondió a Garnero con humor: ironizó en Instagram con los "fisicoculturistas de las 11 am", en alusión a la apariencia física de los jueces.

El tribunal aplicó el artículo 68°, letra a) del Código de Procedimientos y Penalidades de la ANFP, que castiga "las injurias u ofensas en contra de las autoridades del fútbol" con entre dos y diez fechas de suspensión. Exequiel Segall, presidente del Tribunal de Disciplina, encabezó la explicación de la sentencia. La distinción clave estaría en la naturaleza de las expresiones: Correa no se limitó a criticar, sino que ofendió directamente al juez del partido.

Correa se disculpó en público antes del fallo, un gesto que también habían empleado el propio Díaz y Jorge Almirón, extécnico del Cacique. La disculpa operó como atenuante y alejó la posibilidad de un castigo mayor, que la norma permite extender hasta diez fechas. El fallo final de cuatro, con apelación pendiente, es el escenario que Colo-Colo intentará revertir en segunda instancia.