Cómo las ambiciones de SpaceX de salir a bolsa dependen del camino de Starship hacia Marte El cohete más grande de Musk debe demostrar que puede volar de forma rutinaria antes de que la compañía pueda cumplir sus mayores promesas. Noticias destacadas En el centro de las ambiciones de Elon Musk de enviar humanos a Marte -e impulsar a SpaceX a la mayor oferta pública inicial de la historia- se encuentra un gigantesco cohete de 124 metros de altura conocido como Starship.

El conglomerado SpaceX, que abarca desde inteligencia artificial hasta satélites y está liderado por la persona más rica del mundo, invertió más de US$ 15.000 millones en el desarrollo del cohete más grande jamás construido. En los documentos presentados ante los organismos reguladores para su salida a bolsa este mes, SpaceX describió el vehículo como fundamental para sus planes de crecimiento futuro.

SpaceX espera que Starship se convierta en el primer sistema de lanzamiento totalmente reutilizable del mundo. El reciclaje de ambas etapas del cohete, al tiempo que aumenta drásticamente la capacidad de carga útil, permitiría a la compañía lanzar más equipos a la órbita, transportar satélites más grandes y, en última instancia, realizar misiones a la Luna y Marte a un coste mucho menor.

Esta promesa es fundamental para algunas de las proyecciones más ambiciosas de la compañía. En septiembre de 2024, Musk publicó en X: "Ser multiplanetario aumentará enormemente la probable duración de la conciencia, ya que no tendremos todos nuestros óvulos, literal y metabólicamente, en un solo planeta".

Sin embargo, Starship aún está lejos de ser operativa. Los reguladores estadounidenses inmovilizaron el cohete después de que la compañía perdiera el control de su propulsor durante un vuelo de prueba en mayo.