Mantener el ritmo y mostrar resultados: el desafiante proceso de instalación de José Antonio Kast A pocos días de asumir, el Presidente y su equipo buscan instalar su plan de “gobierno de emergencia” con metas medibles, revisiones al aparato público y una agenda que combina despliegue territorial, seguridad en la frontera y presión interna por mostrar resultados. Noticias destacadas José Antonio Kast se instaló en La Moneda con un libreto claro: transmitir seguridad, convicción y control.
Quienes han estado con él estos días dicen que se le ve de buen ánimo, confiado, sin reconocer errores y convencido de que el país atraviesa un momento crítico que requiere decisiones rápidas. Pero también, dicen en su entorno, consciente de que el primer gobierno de su sector tendrá cada gesto bajo la lupa.
Incluso en lo más cotidiano. La primera noche en Palacio cuentan que el Presidente durmió poco.
Demasiadas emociones, y acomodarse a un hogar bastante fuera de lo común. Kast llegó con una agenda intensa y un despliegue casi vertiginoso: decretos firmados el primer día, anuncios de reconstrucción, planes para acelerar inversiones por más de US$ 16 mil millones detenidos en permisos, auditoría total del Estado y un plan de control fronterizo con participación militar en el norte.
El mensaje era mostrar un gobierno en movimiento. Pero la política tiene tiempos propios.