Coquimbo tiene un plan para teñir sus muros de historia. El municipio aprobó dos nuevos proyectos de muralismo urbano que sumarán casi 1.900 metros cuadrados de arte a la ciudad, con una inversión total de $190 millones. La meta es convertirse en la capital chilena del arte urbano.

El primero de los proyectos corresponde a la segunda etapa de los murales del paso bajo nivel de Peñuelas. Mientras hoy avanza una intervención de 350 metros cuadrados en el costado norte de la estructura, con obras que rescatan el patrimonio cultural e histórico del territorio, la nueva fase ampliará el proyecto en 1.350 metros cuadrados adicionales. El resultado será una galería subterránea que busca transformar ese corredor en un espacio más acogedor para vecinos y visitantes.

El segundo proyecto continúa con el Museo de Arte Urbano del Condominio Spencer, que ha convertido ese sector residencial en una verdadera galería a cielo abierto. Tras una primera etapa que intervino un edificio y una segunda que incorporó tres blocks, más actividades participativas y murales colaborativos, la tercera fase contempla cuatro nuevas obras de gran formato distribuidas en cuatro edificios habitacionales. La intervención abarcará cerca de 560 metros cuadrados de pintura mural y comenzará con un festival de arte urbano previo al inicio de las obras. El plazo de ejecución es de 90 días y la inversión asciende también a $95 millones.

Ambas iniciativas son parte de la estrategia del alcalde Ali Manouchehri, quien ha hecho del muralismo un eje visible de su gestión. "Queremos que cada una de estas intervenciones refleje nuestra historia, nuestras tradiciones y aquello que nos hace únicos como comuna puerto", declaró la autoridad. "Estos murales permiten recuperar espacios, mejorar la imagen de nuestros barrios y entregar identidad a sectores que hoy se transforman en verdaderos puntos de encuentro y también en atractivos turísticos para quienes visitan Coquimbo", agregó.

La apuesta no parte de cero. Durante los últimos años, el municipio ha desarrollado diversas intervenciones artísticas que hoy forman parte del paisaje urbano de la ciudad, entre ellas los murales de Sindempart y La Herradura, que rescatan la historia y el patrimonio del territorio.