Tras suspender sus operaciones siderúrgicas en agosto de 2024, el Grupo CAP presentó en Talcahuano el plan maestro "Huachipato: Territorio de Oportunidades", la hoja de ruta para transformar el emblema industrial de la Región del Biobío en una plataforma de desarrollo económico regional.
Según informó Diario Financiero, el primer paso concreto es el acuerdo firmado con Aceros AZA, empresa siderúrgica chilena, para compartir activos productivos. La primera fase contempla retomar operaciones de laminación hacia 2028, mientras una segunda etapa proyecta instalar un horno eléctrico de arco para fabricar acero verde, un proceso que reemplaza los altos hornos de carbón por electricidad renovable.
Para articular esta nueva matriz productiva, CAP divide las más de 750 hectáreas del predio en cuatro distritos: industrial, logístico-portuario, innovación e inmobiliario. El plan apuesta a que estas áreas se retroalimenten como un ecosistema, de modo que la actividad de cada sector impulse a los demás.
"Cuando tomamos la decisión bastante difícil en agosto de 2024 de suspender las operaciones siderúrgicas, siempre supimos que teníamos que hacer algo. Y ese algo era transformar Huachipato en una plataforma de desarrollo regional", declaró Nicolás Burr, gerente general de Grupo CAP.
El ejecutivo describió la interdependencia entre las cuatro áreas: a mayor actividad industrial, más carga para el terminal portuario; a más innovación, más industria; y a más desarrollo inmobiliario, más atracción de talento y empresas al territorio. "Están alineados con lo que sueña el Biobío", dijo Burr.
La crisis que motivó este proceso fue la paralización de los altos hornos hace casi dos años, golpe directo a miles de trabajadores en la provincia de Concepción, donde Huachipato operó por más de 70 años como uno de los mayores empleadores privados de la zona.
La primera laminación bajo el acuerdo con AZA está fijada para 2028. CAP no ha informado aún montos de inversión ni cronograma para los distritos de innovación e inmobiliario.