El Casino de Viña del Mar, uno de los espacios de entretenimiento más emblemáticos de la Quinta Región, está en el centro de una disputa legal que pone en jaque su futuro inmediato. La Fiscalía Nacional Económica (FNE) abrió una investigación para analizar la competitividad del proceso de licitación que busca llenar el vacío dejado por Enjoy, la empresa que en 2025 renunció a sus permisos de operación en la ciudad jardín, además de Coquimbo y Pucón, en medio de su reorganización judicial.
La renuncia de Enjoy no fue voluntaria en sentido estricto: la compañía recurrió a un mecanismo excepcional para evitar el pago de boletas de garantía y reducir sus compromisos financieros mientras transita un complejo proceso de reestructuración. Ese movimiento dejó sin operador al recinto de juegos más asociado a la identidad turística de Viña del Mar.
El proceso de licitación quedó paralizado luego de que el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), el organismo que vela por la competencia económica en Chile, suspendiera el concurso a solicitud de Inversiones Marina del Sol, empresa que presentó un requerimiento cuestionando las bases del proceso. Ante eso, la FNE decidió incorporarse como parte interesada en el caso.
La Superintendencia de Casinos salió a defender las reglas del proceso. El organismo argumentó que el reglamento se ajusta a derecho y que la suspensión genera un efecto contraproducente: al acortar el periodo disponible entre el otorgamiento del permiso y el inicio efectivo de operaciones, se desincentiva la participación de postulantes. El regulador también precisó que las bases ya contemplan una prohibición expresa para que Enjoy y las empresas de su grupo puedan volver a postular. Además, advirtió que el freno al cronograma genera perjuicios a los intereses fiscales de la Municipalidad de Viña del Mar y de la Gobernación Regional.
Pero el argumento que resonó con más fuerza fue el del impacto concreto sobre las personas. Diego Valerio, presidente del Sindicato de Trabajadores del Casino de Viña del Mar, advirtió que el requerimiento de Inversiones Marina del Sol pone en duda la continuidad laboral de los trabajadores del recinto. La federación ha seguido de cerca el proceso ante el TDLC, aunque los detalles completos de su posición no estaban disponibles al cierre de esta nota.
El gobernador regional de Valparaíso también se sumó a las voces que exigen agilidad, instando a no dilatar el proceso ante las consecuencias que el estancamiento genera tanto en el plano laboral como en el financiero.
La investigación de la FNE buscará determinar si las condiciones de la licitación favorecen la competencia real o si las bases del concurso limitan artificialmente el número de postulantes. El resultado de esa revisión definirá si el proceso puede avanzar o si deberá reformularse, lo que profundizaría la incertidumbre para los trabajadores y para las arcas del municipio viñamarino.