Daniel Muñoz y el director por Sergio Castro-San Martín ("La Jauría") conversaron con Cooperativa sobre su último estreno cinematográfico, "Mil pedazos", asegurando que la película inspirada libremente en el "Ermitaño de Las Chilcas" fue "una oferta que no se pudo rechazar". El artista reconoció que los desafíos actorales a "uno lo mantienen vivo, es como ir al gimnasio, te mantienen en forma", por lo que, cuando llegó el ofrecimiento de este largometraje, sinceró entre risas que "fue una oferta que no se pudo rechazar.

Era interesante, tenía mucho misterio". "Fue un desafío de actuación muy atractivo" para Muñoz, pues le permitió construir un personaje "concreto y complejo", una "ermita", que vive "en la soledad de la inmensidad de su interior (…) que decide irse para dentro, pero viviendo afuera, por decirlo así.

Esa paradoja del ser humano (es) muy atractiva". En esta historia interpreta a "Miguel" (Muñoz), quien junto a "Isabel" (Paola Giannini) y su hija "Emilia" (Emilia Rodríguez) inician unas vacaciones familiares junto a su perra "Eve", hasta que un accidente en medio del desierto cambia radicalmente sus vidas.

La historia sigue a "Miguel" (Muñoz), "Isabel" (Paola Giannini) y su hija "Emilia" (Emilia Rodríguez), cuyas vidas cambian tras un accidente en el desierto. El intérprete y músico también destacó la "familia" que se formó durante el rodaje, realizado íntegramente en el Valle del Elqui, pues era un equipo pequeño en comparación con producciones gigantes "y eso hacía que nos sintiéramos un poco sobrecogidos por el espacio donde estábamos".

"El paisaje era muy inspirador, hacía construir cosas en el momento" Para Castro-San Martín, quien también tiene en sus créditos "La mujer de barro" y "El Negro", siente que la creación de esta cinta fue, en cierta forma, un "impulso", aunque se trataba de una historia que lo acompañaba desde hace mucho tiempo, cuando escuchó por primera vez de la leyenda del enigmático ermitaño Juanito, "este hombre de las montañas aislado del sistema". El "impulso" para llevar esta historia a la gran pantalla vino en plena pandemia, cuando hubo una fuerte migración desde las ciudades hacia zonas rurales, "y sentía que tenía que hacer una película vinculada a la naturaleza, a un territorio que no fuera la capital".