La Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado de la PDI, la Policía de Investigaciones de Chile, desarticuló una red de tráfico de drogas que operaba entre la región de Tarapacá y la Región Metropolitana. Los operativos se ejecutaron de forma simultánea en Alto Hospicio, en el norte del país, y en El Bosque, en Santiago, donde fueron aprehendidas tres personas.
La investigación duró tres meses y fue coordinada con la Fiscalía Regional de Tarapacá. El prefecto inspector Mauricio Jorquera, jefe de la Región Policial de Tarapacá, explicó que la organización ingresaba la droga al país por pasos no habilitados, la acumulaba en el norte y la enviaba oculta por vía terrestre hasta la capital.
En Santiago, un integrante de la red recibía el cargamento y lo guardaba antes de distribuirlo entre distintos destinatarios de la Región Metropolitana.
De los tres detenidos, un ciudadano boliviano fue identificado como el líder de la banda en Tarapacá. Su pareja, una mujer chilena, habría participado tanto en las labores de tráfico como en una causa paralela por receptación. El tercer imputado, de nacionalidad colombiana, fue aprehendido en El Bosque, donde presuntamente almacenaba y distribuía el cargamento.
Ese vínculo con la causa por receptación emergió durante el allanamiento en Alto Hospicio: los detectives recuperaron artículos electrónicos que corresponderían al robo de mercancía desde un camión bajo custodia de la Aduana, hecho ocurrido en un recinto de la Zona Franca de Iquique, conocida como Zofri. En el mismo inmueble incautaron un arma de fuego, que será sometida a peritajes, y dinero en efectivo.
El total de droga incautada superó los 618 kilos, principalmente cannabis. La PDI estimó que el cargamento habría alcanzado un valor de más de 3 mil millones de pesos en el mercado ilícito una vez distribuido. La causa está en manos de la Fiscalía Regional de Tarapacá, que lidera la investigación junto a los detectives de Iquique.