El gobierno de José Antonio Kast estudia una reforma al sistema de indemnizaciones que cambiaría una de las reglas más antiguas del trabajo en Chile: que el dinero por años de servicio solo se paga al ser despedido. La propuesta apunta a que los trabajadores accedan a ese pago en cualquier circunstancia, sea por despido o por renuncia voluntaria.

Eso es lo que se llama "indemnización a todo evento", un concepto que hoy no existe en el Código del Trabajo. A diferencia del esquema vigente, la nueva fórmula funcionaría como una cotización mensual acumulada en una cuenta individual: cuando el trabajador deja la empresa, sin importar el motivo, puede retirar esos fondos.

El problema está en los montos. El economista y académico Víctor Silva, de la Universidad de Santiago (Usach), explicó en T13 que con un ejemplo concreto se entiende mejor la magnitud del cambio. Si alguien gana un millón de pesos bruto al mes, lleva cinco años en la empresa y es despedido por necesidades de la empresa, hoy puede recibir hasta cinco millones de pesos. Con la propuesta del Ejecutivo, que establece una cotización del 1,8% mensual del sueldo, ese mismo trabajador recibiría $3.920.000 menos, una caída de 78,4%.

Para ponerlo en perspectiva: es como pasar de cobrar cinco sueldos a recibir poco más de uno.

El sistema actual tiene sus propios topes: el cálculo usa un máximo de 11 años trabajados y la remuneración base no puede superar las 90 UF (Unidades de Fomento), equivalentes a cerca de $3.510.000. La propuesta bajaría ese límite a 10 años de cómputo.

Según Silva, la lógica detrás del cambio es reducir las barreras para que los empleadores contraten. Hoy, el costo de un eventual despido es alto y eso frena la incorporación de trabajadores. Con indemnizaciones menores al momento del despido, la teoría es que las empresas tendrían más incentivos para sumar personal, lo que debería reducir el desempleo.

El contraargumento es claro: los trabajadores que pierden su empleo recibirían bastante menos que con el sistema actual. La reforma transfiere costos desde las empresas hacia los trabajadores, a cambio de la posibilidad de cobrar algo al renunciar, algo que hoy simplemente no existe.

La reforma a la indemnización es parte del paquete de medidas laborales del Ejecutivo y aún no tiene fecha para ingresar al Congreso. De forma paralela, el gobierno se comprometió a crear 50 mil empleos en cuatro meses, con foco en las regiones de Valparaíso, el Biobío y la Metropolitana, donde hay 940 mil personas sin empleo.