Loreto Bravo, directora del Instituto Data Science de la Universidad del Desarrollo (UDD), viajará a Ginebra este lunes para exponer ante Naciones Unidas los resultados de un informe científico que advierte sobre la velocidad con que avanza la inteligencia artificial (IA) y la lentitud con que responde la regulación.

Bravo integró un panel independiente de 96 expertos de todo el mundo convocado por la ONU para elaborar el Informe Preliminar sobre Inteligencia Artificial. El documento busca sentar las bases de una gobernanza global para la tecnología. La conclusión central es clara: la evidencia científica disponible no alcanza para dimensionar el impacto real de la IA, y los marcos regulatorios van muy por detrás del avance tecnológico.

"No es solo importante tener acceso a la inteligencia artificial, sino todo lo que está alrededor", señaló Bravo. Para la investigadora, contar con herramientas de IA no garantiza que un país las convierta en productividad ni en mejoras concretas para las personas. Hace falta infraestructura de datos, formación técnica y regulación. Chile, advierte, tiene brechas importantes en los tres frentes.

El informe también identifica riesgos que van más allá de lo económico. La concentración del poder de la IA en un grupo reducido de empresas y países es una de las principales alertas del panel. A eso se suman amenazas como la desinformación y los ciberataques. También se aborda un fenómeno menos debatido: el impacto que la IA puede tener sobre la salud mental y las relaciones humanas.

La presentación en Ginebra no es el cierre del proceso. El informe es preliminar y su propósito es entregarle a la ONU la evidencia necesaria para proponer políticas públicas concretas sobre inteligencia artificial a escala global.