Una carta envió la familia de Cristóbal Miranda a la Municipalidad de Talcahuano y a su Concejo, con una serie de dudas sobre el funcionamiento del local donde fue golpeado el joven la noche de Año Nuevo. Las consultas tienen que ver con la venta de alcohol en eventos a los que asisten menores de edad, asà como las exigencias municipales para fiestas de alta convocatoria.

La misiva fue entregada personalmente en la Corporación Edicilia, indicó Caroline Olivares, madre de Cristóbal Miranda. Lo hizo el pasado 3 de junio al cumplirse 5 meses de la muerte de su hijo como consecuencia de la brutal golpiza recibida la noche de Año Nuevo.

Lo que se señala en la carta es que, más allá del caso de Cristóbal, el interés de la familia es que las fiestas que sigue organizando el Espacio Marina y otros locales se autoricen con la debida fiscalización y que no se repita lo ocurrido la madrugada del 1 de enero. Son varias preguntas que hace la mamá de Cristóbal al municipio sobre el permiso para una fiesta con venta de alcohol, a la cual llegaron menores de edad, e incluso los guardias eran adolescentes.

âEl centro de eventos sigue funcionando aún, no hubo una fiscalización de las medidas de seguridad y tampoco ha existido una fiscalización de cómo está funcionando ese lugar, el porqué ingresan menores de edad. HabÃa menores también trabajando en ese lugar y las autoridades no han hecho nada.

Entonces enviamos una carta como familia a la municipalidad para que también se hagan cargo de estoâ, dijo. Desde la Municipalidad del puerto se refirió el secretario Enrique Inostroza, quien deslizó el control que tendrÃa la Delegación Presidencial y no la Corporación Edilicia sobre este tipo de actividades.