El IPSA (Índice de Precio Selectivo de Acciones, el principal termómetro de la Bolsa de Santiago) cerró el primer semestre de 2026 con un alza de 3,42% en moneda local. Es su peor desempeño para ese período desde 2020.

La cifra resulta aún más pálida si se compara con un año atrás: en junio de 2025, el mismo índice acumulaba un avance de 22,91%, impulsado por un mayor apetito de los inversionistas por activos de riesgo y por flujos de capital que habían favorecido a las acciones chilenas. Esta vez, el mercado no repitió ese dinamismo.

El contraste con el resto de América Latina es notorio. El MSCI Nuam Perú, que agrupa las principales acciones de ese mercado, subió 32,9% en el mismo período. El S&P Colcap (el índice de referencia de la Bolsa de Valores de Colombia) avanzó 12,51%. Más cerca del resultado chileno quedaron Brasil, cuyo índice Bovespa subió 6,76%; México, con una expansión de 5,84% en su Bolsa Mexicana de Valores; y Argentina, donde el Merval anotó 3,83%.

Hugo Rubio, presidente de la corredora de bolsa de BTG Pactual, explica que los mercados que mejor rindieron se beneficiaron de cambios políticos favorables para los inversionistas. Keiko Fujimori, candidata de derecha electa como presidenta de Perú, y Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, son vistos como figuras más amigables con el mercado financiero.

En Chile también hubo cambio de gobierno, pero el mercado no reaccionó de igual manera. Rubio apunta a los datos económicos como la explicación principal: "Parte del desempeño tiene que ver con datos económicos que no han sido nada extraordinarios y con finanzas fiscales que se han publicado que no son óptimas", sostuvo el ejecutivo.

El nerviosismo también se reflejó en el tipo de cambio. A raíz del conflicto entre Estados Unidos e Irán, el peso chileno llegó a cotizar cerca de $870 por dólar en algún momento del trimestre, sin encontrar el piso que el mercado local esperaba.

Rubio advierte además que el alza del IPSA esconde distorsiones. Parte del avance se explica por acciones que respondieron a factores externos y no al estado de la economía chilena: SQM rebotó por el auge de la electromovilidad, LATAM Airlines se benefició de la baja en el precio del petróleo, y Enel Américas ejecutó una recompra de sus propias acciones. Sin esos factores, sostuvo Rubio, "el desempeño del mercado chileno sí ha decepcionado".