En un escenario marcado por la contingencia laboral, donde la tasa de desocupación nacional alcanzó 9,1% en el trimestre febrero-abril de 2026 —con un desempleo femenino cercano al 10% y una informalidad laboral de 26,5%— la llegada de nuevas inversiones extranjeras adquiere especial relevancia. En este contexto, doTERRA Latam, compañía líder mundial en aceites esenciales de grado terapéutico, anunció la apertura de oficinas en Chile durante mayo de 2026, consolidando su plan de expansión regional.

Con presencia en más de 100 países, la empresa ofrece un modelo de emprendimiento accesible que permite a miles de personas generar ingresos sin necesidad de grandes inversiones iniciales. En nuestro país, esta propuesta se presenta como una alternativa concreta frente a la cesantía y la informalidad, entregando oportunidades de autoempleo y flexibilidad laboral.

El plan de expansión de la compañía en Latinoamérica supera el millón de dólares e incluye nuevas oficinas en Costa Rica, Guatemala y México, además de las recientes instalaciones en Chile y Colombia. La llegada a Santiago representa un paso estratégico clave para doTERRA, que busca consolidar su presencia en Sudamérica y acercar sus productos a un mercado reconocido por su apertura a la innovación y el bienestar.

Este anuncio se enmarca en un contexto favorable para la inversión extranjera directa en el país, que inició 2026 con US$1.815 millones, cifra que representa un alza de 164% respecto al año anterior y refleja la confianza de las multinacionales en la estabilidad del país. Sin embargo, el panorama económico presenta desafíos: el Imacec cayó 1,2% en abril, la producción minera retrocedió 11,8% y el PIB se contrajo 0,5% en el primer trimestre.

Aun así, la instalación de nuevas empresas constituye una señal de confianza en el mercado local y en el talento de los emprendedores chilenos. A través de programas como Co-Impact Sourcing y la Healing Hands Foundation, esta compañía impulsa prácticas de abastecimiento ético y proyectos comunitarios en salud y educación, reafirmando que el crecimiento empresarial puede ir de la mano con el desarrollo sostenible.