La Universidad Católica (UC) cayó 1-0 ante Ñublense en Chillán, por la Copa de la Liga, y se queda con tres puntos en el certamen, tras haber vencido 2-1 a Universidad de Concepción en su debut. En la Liga de Primera, la UC arrancó con una victoria, pero este choque marcó una caída que preocupa al cuadro estudiantil en el inicio de la competencia.
Después del encuentro, Daniel Garnero se mostró preocupado por lo expuesto por sus dirigidos en Chillán. Creo que el partido fue muy parejo. Sabíamos que el encuentro iba a ser peleado, trabado, y el que se equivocaba la iba a pasar mal. Nos hicieron un gol que podríamos haber evitado y después de eso el juego cambió, declaró el entrenador.
Luego reconoció que lo mostrado no era lo que esperaba. Lamentablemente, no tuvimos un gran partido. No pudimos sacar ventajas en los duelos individuales. Cuando el rival nos hace el gol, esa ansiedad que podían tener jugando de local, cambió totalmente. Se interrumpió muchísimo el juego, añadió.
El DT explicó cuál era su idea. La idea era buscar espacios interiores, llegar por los costados con nuestros laterales y meter gente en el área para disputar la pelota y ganarla. Pero al no tener esa precisión, sumado al apuro, lamentablemente no salió como queríamos, afirmó.
Finalmente, habló de lo planteado por el técnico de Ñublense, Juan José Ribera. El segundo tiempo con el resultado a favor siempre es mucho más sencillo defenderse, repliegas las líneas y se juntan más los futbolistas y, si no tienes mucha precisión, es difícil entrar, apuntó Garnero.
Con este resultado, la UC se complica en la Copa de la Liga y deberá buscar soluciones rápidas para no perder el hilo en el inicio de la temporada. En Chillán quedó claro que el fútbol chileno sigue demandando control, precisión y paciencia para traducir las ideas en goles. El siguiente desafío para el cuadro de la franja será volver a la senda ganadora y recuperar la consistencia defensiva que venía mostrando en la pretemporada y en la Liga de Primera.