La chocolatería suiza Lindt inauguró este jueves una nueva tienda en Antofagasta, su primer local fuera de la Región Metropolitana y Viña del Mar. En las próximas semanas sumará otro punto de venta en el centro comercial Cenco Florida, en Santiago, completando ocho locales propios en el país.

La marca opera en Chile de forma directa desde 2024, cuando reemplazó su antiguo modelo de distribución a través de terceros. Antes de esa fecha, sus productos llegaban al país mediante importadores locales sin una operación propia.

El plan de expansión es ambicioso: la compañía proyecta llegar a entre 25 y 30 tiendas a nivel nacional hacia 2030. Eso significa multiplicar por cuatro o cinco su presencia física actual en apenas cuatro años, un ritmo de apertura poco común para una marca de chocolates premium en Sudamérica.

Junto con las nuevas tiendas físicas, Lindt amplía su canal de venta online e incorpora la modalidad click and collect, que permite comprar por internet y retirar el pedido en una tienda física a elección del cliente. Esta opción funciona además de la venta en supermercados y tiendas gourmet, donde la marca ya tenía presencia antes de instalar locales propios.

"El desempeño de nuestra operación en Chile ha superado las expectativas iniciales y nos ha permitido acelerar nuestro plan de crecimiento", señaló Guillaume Habouzit, gerente general de Lindt en Chile. El ejecutivo agregó que la recepción de los consumidores confirma el potencial del mercado local y refuerza la decisión de la empresa de seguir invirtiendo en distintas regiones del país.

Lindt fue fundada hace casi 180 años en Zúrich, Suiza, y hoy cuenta con 12 centros de producción entre Europa y Estados Unidos, además de más de 14.500 trabajadores a nivel global. Chile es considerado por la compañía uno de sus mercados estratégicos para crecer en América Latina, región donde busca replicar el modelo de tiendas propias que ya opera en Europa y Norteamérica.