Sin embargo, tal como advierte Peta, esta es una de las consecuencias de la desungulación, pues los felinos usan sus garras para marcar territorio, por lo que cuando no las tienen, deben usar este tipo de recursos por naturaleza. “Fui mal aconsejada sobre este procedimiento.

Nunca habÃa tenido gatos antes. Ni siquiera sabÃa que eso existÃa.

Me siento realmente terrible por haber tomado esa decisión“, admitió en el programa web. La empresaria aseguró que el proceso para sus mascotas fue muy doloroso, por lo que se sintieron “miserables”.

“Mis gatos llevan AirTags, no se les permite ni siquiera acercarse a la puerta. Tengo mucho miedo de que se escapen, porque no tienen forma de defenderse.

Perdieron sus herramientas de protección, asà que me pone triste“, aseguró. Por si cabe la duda, la Asociación Americana de Medicina Veterinaria desaconseja encarecidamente este tipo de práctica y advierte: “Rascarse es un comportamiento normal de los gatos que acondiciona las garras, sirve como marcador territorial visual y olfativo, permite la autodefensa y proporciona una activación muscular saludable mediante el estiramiento”.