La implementación de la Ley de 40 horas en Chile no solo redefine la organización del trabajo, sino que también desafía la forma en que las empresas gestionan la subcontratación. En este escenario, Validate —empresa especializada en validación integral de contratistas con 10 años de experiencia— advierte sobre una brecha crítica entre cumplir y poder demostrar ese cumplimiento, y aporta una mirada técnica para avanzar hacia modelos verificables que respalden la operación de las empresas mandantes.

La subcontratación ya no es una práctica marginal en Chile. De acuerdo con la ENCLA 2023 de la Dirección del Trabajo, un 34,9% de las empresas subcontrata alguna actividad, cifra que supera el 54,4% en grandes compañías.

Más aún, un 12,1% externaliza funciones directamente vinculadas a su giro principal, trasladando parte del corazón operativo del negocio a terceros Este escenario instala un desafío estructural: una parte relevante de la operación —y del riesgo— depende de redes de contratistas cuya gestión no siempre cuenta con trazabilidad suficiente. En paralelo, el volumen de control administrativo ya opera a gran escala.

Durante 2024, la Dirección del Trabajo emitió más de 2,4 millones de certificados a contratistas, mientras que se registraron 183.624 materias denunciadas en el mismo período. Este escenario instala un desafío estructural: una parte relevante de la operación —y del riesgo— depende de redes de contratistas cuya gestión no siempre cuenta con trazabilidad suficiente.

En paralelo, el volumen de control administrativo ya opera a gran escala. Durante 2024, la Dirección del Trabajo emitió más de 2,4 millones de certificados a contratistas, mientras que se registraron 183.624 materias denunciadas en el mismo período.