Países Bajos anunció este viernes una medida que apunta directo al corazón de uno de sus sectores más problemáticos: desde el 1 de marzo de 2028, las empresas de la industria cárnica neerlandesa no podrán contratar trabajadores a través de empresas de empleo temporal. Solo podrán emplear personas de forma directa.
La decisión la anunció Hans Vijlbrief, ministro neerlandés de Empleo, tras la reunión semanal del Consejo de Ministros. Según informó BioBío Chile, el funcionario fue contundente: el sector "ha tenido todas las oportunidades para corregir las irregularidades, pero ha demostrado ser extremadamente reacio al cambio".
La medida llega después de que el gobierno concluyera que la industria no cumplió un ultimátum fijado para el 15 de junio pasado. La exigencia era que al menos el 80% de la plantilla estuviera contratada directamente por las empresas para este mes de julio. La realidad: apenas la mitad de los trabajadores tiene hoy un contrato directo, pese a desempeñar funciones permanentes dentro de las plantas.
La prohibición cubrirá a las empresas dedicadas al sacrificio, procesamiento, refrigeración y congelación de carne. Quedan fuera los puestos administrativos y de ventas, y las empresas con menos de 20 trabajadores.
Las razones detrás de la norma son graves. Desde hace más de 15 años se acumulan denuncias de explotación laboral en el sector: salarios inferiores a los debidos, despidos de trabajadores enfermos, intimidación y abandono de empleados que sufrieron accidentes graves. Las víctimas son en su mayoría migrantes, muchos provenientes de países de la Unión Europea, incluida España. Las conversaciones entre el gobierno, los sindicatos y el sector llevan en curso desde 2021 sin avances suficientes.
Con la nueva ley, el propietario de cada empresa cárnica será el único responsable directo de garantizar condiciones de trabajo dignas. "Estamos viendo demasiados abusos propios del siglo XIX. Con esta prohibición atacamos el problema en su origen", dijo Vijlbrief.
Los contratos vigentes tendrán un margen de adaptación: todos los trabajadores de la industria cárnica deberán estar contratados directamente por la empresa para la que laboran antes del 1 de junio de 2028.
