Cada 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos para concientizar sobre esta parte del planeta que ocupa más del 70%. En esta fecha se busca “informar sobre el impacto de los humanos en el océano, desarrollar un movimiento mundial de apoyo y unir a la población en un proyecto para la gestión sostenible de nuestros mares”, según indica Naciones Unidas.
En el marco de esta conmemoración, la organización internacional Oceana este año puso foco en la importancia de contar con Áreas Marinas Protegidas, pero “no solo declaradas en el papel, sino con financiamiento, planes de manejo y capacidades reales para cumplir sus objetivos de conservación”. “Hemos tenido avances muy importantes en materia de conservación, de hecho, más del 40% de nuestra zona económica exclusiva hoy día cuenta con algún grado de protección, lo que nos posiciona entre los líderes mundiales en esta materia”, destacó Tania Rheinen, subdirectora ejecutiva de Oceana.
Partiendo desde esa base, el desafío es mayor, indicó Rheinen: “Debemos asegurar que estas áreas protegidas cuenten con financiamiento, con el monitoreo y una gestión efectiva. Y, por otra parte, tenemos que seguir avanzando en la protección de otros ecosistemas que podrían estar subrepresentados en distintas regiones de nuestro país”.
Como un ejemplo de ecosistemas subrepresentados, la subdirectora de Oceana indicó que la organización está “trabajando en el cañón del Biobío, en la península de Hualpén, que es una zona de enorme productividad y de gran relevancia económica y también, por supuesto, de gran relevancia ecológica”. A nivel global, uno de los desafíos principales es la implementación del Tratado de Alta Mar, aseguró la representante de Oceana.
“Ahí Chile está jugando un rol clave y esto permitiría proteger la biodiversidad en aguas internacionales, más allá de nuestra zona económica exclusiva. Específicamente Chile juega un papel de liderazgo impulsando la creación de una de las primeras áreas marinas protegidas en alta mar, se trata de la Cordillera Submarina de Salas y Gómez y Nazca, que es una zona clave para la biodiversidad en todo el Pacífico Sur”, profundizó.