Baja de tarifas, proveedor tecnológico externo y reducción de gastos: la hoja de ruta de Transbank mientras concreta su venta El plan se está ejecutando de la mano de su gerente general, Sergio Ávila. El objetivo es hacer más liviana y eficiente a la compañía.
Noticias destacadas La mayor empresa de adquirencia del país, Transbank, vive un momento crucial. Por un lado, su proceso de venta se ha demorado más de lo que estimaron sus bancos accionistas; y por otro, enfrenta un entorno competitivo desafiante, con actores con espaldas financieras que poco a poco toman una parte de la torta del negocio.
Considerando lo anterior, el gerente general de la compañía, Sergio Ávila, diseñó un plan estratégico de crecimiento orgánico mientras se define al nuevo dueño de la firma. El plan contempla tres grandes ejes de acción: bajar las tarifas para ser más competitivos; externalizar la operación tecnológica a objeto de que la compañía sea más “liviana; reducir los gastos, ajustándose el cinturón en distintos frentes, particularmente en alianzas estratégicas con otros actores”.
Sobre el primer eje, a comienzos de año la Corte Suprema autorizó a Transbank a desregular sus tarifas luego de cumplir con una de las condiciones que había establecido la resolución del Tribunal de la Libre Competencia (TDLC): disminuir su cuota de mercado por debajo de 50% en procesamiento adquirente, medido en número de transacciones. Considerando la dura competencia que ofrecen principalmente Getnet de Santander y Mercado Pago de Mercado Libre, la medida benefició a Transbank al punto de poder ajustar sus cobros y poder explicarlos de mejor forma a sus clientes, principalmente comercios y PYME.
Actualmente, la comisión para tarjetas de créditos -nacional e internacional- que utilicen Transbank es de 2,35% por transacción. Mientras que en débito-prepago es de 1,75%.