El debut de Egipto en el Mundial 2026 dejó una postal inesperada ante Bélgica. La atención no solo se centró en el resultado, sino en el modo en que Hossam Hassan exteriorizó su descontento por una jugada polémica, provocando una escena que rápidamente recorrió redes sociales.

En los minutos finales, cuando el marcador aún estaba abierto, una jugada cerca del área belga encendió los ánimos del equipo africano. El delantero Zizo cayó tras una disputa con Maxim De Cuyper y de inmediato solicitó una falta que el árbitro principal, el brasileño Ramon Abatti, desestimó.

Este hecho desató la reacción inmediata del cuerpo técnico egipcio, que no dudó en manifestar su desacuerdo desde el banco de suplentes. PUBLICIDAD La protesta cobró mayor notoriedad cuando Hossam Hassan decidió acercarse al cuarto árbitro, el peruano Kevin Ortega.

En un intento gráfico por explicar la supuesta falta, el entrenador egipcio rodeó con sus brazos al juez, simulando el agarre que, según él, había sufrido su dirigido. Este gesto sorprendió tanto a los presentes en el estadio como a la audiencia televisiva por lo inusual de la situación.

Mientras Ortega le pedía que regresara a su espacio y mantuviera la calma, los asistentes de Hassan continuaban reclamando la jugada. La tensión se mantuvo por algunos minutos, pero la decisión arbitral no cambió: la jugada no se sancionó y el partido se reanudó sin modificaciones en el marcador.