Los sectores de oposición en el Congreso confirmaron que no seguirán adelante con la interpelación a la exministra Trinidad Steinert tras su salida del Ministerio de Seguridad Pública. La decisión se basa en la necesidad de enmendar el rumbo en seguridad ciudadana, centrando ahora los esfuerzos en una colaboración activa con el nuevo titular de la cartera, Martín Arrau.

Además, parlamentarios de la Democracia Cristiana (DC) advirtieron que se mantendrán expectantes ante el próximo informe de la Contraloría General de la República para determinar posibles responsabilidades administrativas. La confirmación de que la oposición desistió de la interpelación parlamentaria marca un giro en la estrategia legislativa tras el ajuste ministerial realizado por el presidente José Antonio Kast.

Este instrumento de control, que buscaba explicaciones sobre el plan de seguridad del Gobierno, fue cancelado luego de que los bloques opositores se manifestaran a favor de la salida de Steinert de la cartera. El fin de la interpelación parlamentaria y el nuevo escenario político El diputado Raúl Leiva, jefe de bancada del Partido Socialista (PS), explicó que, tras confirmarse la remoción de la secretaria de Estado, el sector espera sostener un trabajo más “activo” con el nuevo ministro de Seguridad, Martín Arrau.

Según Leiva, “es fundamental el ejercicio de coordinación legislativa y de fiscalización entre quienes componen las oposiciones en la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara”. Desde la Democracia Cristiana, el diputado Patricio Pinilla coincidió en que la salida de Steinert era “absolutamente necesario para poder enmendar el rumbo del gobierno en materia de seguridad”.

La decisión de cancelar la interpelación responde a este nuevo contexto, donde se prioriza la organización de la función legislativa y el control de metas de los programas del Ministerio. Fiscalización activa y el rol clave de la Contraloría A pesar de desistir de la interpelación, la oposición no abandonará su rol fiscalizador.