El pasado jueves 18 de junio, la saga de "Toy Story" regresó a los cines nacionales con su quinta película, que tiene como protagonista a la vaquerita Jessie (voz original de Joan Cusack). A siete años de la última entrega, la historia retoma las aventuras de los juguetes enfrentándolos al mayor desafío de la infancia actual: la irrupción de las pantallas y el entretenimiento digital.

En concreto, el conflicto central se desata con la aparición de Lilypad (voz original Greta Lee), un dispositivo electrónico que actúa como el antagonista principal y amenaza el rol tradicional de los juguetes. Sobre el nuevo rumbo de la franquicia de Disney y Pixar, Cooperativa conversó con la codirectora Kenna Harris y la productora Lindsey Collins, quienes desglosaron los desafíos de este choque generacional y explicaron las íntimas razones para transformar a Jessie en el eje de la cinta.

El salto de Jessie al protagonismo Respecto a la decisión de transformar la estructura tradicional de la saga, Harris confesó que la idea de poner a la vaquerita al centro de la narrativa estuvo presente desde el primer minuto en la mente del guionista y director Andrew Stanton. "Nosotras mismas nos preguntamos todo el tiempo por qué tomó hasta la quinta película", comentó entre risas.

"Ella es un dínamo, es increíblemente valiente, audaz y caótica. Desde el primerísimo borrador sabíamos que ella sería la heroína", complementó.

Asimismo, la codirectora detalló el trabajo de desarrollo creativo que implicó construir este viaje emocional para el personaje: "Lo que se transformó con el tiempo fue hacia dónde la llevaríamos. Probamos un par de versiones con el fin de intentar descubrir qué la sanará, qué necesita experimentar para convertirse en su versión más poderosa y más segura de sí misma".