La Copa América podría quedarse en Estados Unidos de forma permanente. Alejandro Domínguez, presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), dio señales en esa dirección durante el Mundial, cuando consultado por radio ADN respondió que la posibilidad está en evaluación: "Eso lo vamos a ver".

El directivo paraguayo no entregó una definición concreta, pero reconoció que el debate existe dentro del organismo con sede en Luque, Paraguay. La declaración llega en un momento favorable para la continuidad norteamericana: Estados Unidos ya está confirmado como sede de la Copa América 2028 y tiene un historial exitoso como anfitrión del certamen.

El país organizó la edición Centenario en 2016 y luego la Copa América 2024, donde Argentina conquistó el bicampeonato. Ambas ediciones dejaron un fuerte impacto comercial, argumento que pesa en la discusión que se lleva a cabo al interior de la Conmebol.

Domínguez también abordó el formato actual del Mundial con 48 participantes y fue más lejos: planteó que la Copa del Mundo podría crecer hasta 62 selecciones. "Es un éxito tener un Mundial con 48 selecciones. Eso me hace ratificar que un Mundial con 62 equipos va a ser aún mejor", afirmó.

Para Conmebol, la expansión del certamen mundial tiene consecuencias directas. La confederación pasó a contar con seis cupos directos al torneo más uno para el repechaje, frente a los cuatro del formato de 32 equipos. Un nuevo crecimiento abriría la puerta a más plazas para las selecciones sudamericanas.

La definición sobre el futuro geográfico de la Copa América permanece abierta. La edición 2028 se disputará en suelo norteamericano y la postura oficial de Conmebol sobre si el torneo se instalará allí de forma indefinida, según dejó entrever el propio Domínguez, todavía no tiene fecha de anuncio.