La Parroquia Jesús Nazareno de Providencia se llenó este domingo de rostros conocidos de la actuación chilena, familiares y admiradores que llegaron a despedir a Fernando Kliche, el actor que durante décadas encarnó al galán por excelencia de la televisión abierta nacional. Kliche murió a los 71 años, dejando un vacío entre quienes crecieron viendo sus interpretaciones en la pantalla chica.

Para varias generaciones de chilenos, Kliche fue sinónimo de melodrama televisivo en su versión más elegante. Sus papeles en teleseries como La Intrusa y Marrón Glacé lo instalaron en el imaginario popular como uno de esos actores capaces de sostener tramas de amores imposibles y traiciones familiares, el género que durante años convocó a Chile entero frente al televisor cada noche.

Tras el responso, el cortejo fúnebre avanzó hasta el Parque del Recuerdo, en la comuna de Huechuraba, al norte de Santiago. En el trayecto, el vehículo que trasladaba sus restos se detuvo en la Pérgola de las Flores de Santiago, un mercado tradicional del rubro floral en el centro de la capital, donde una lluvia de pétalos marcó el homenaje final antes de la despedida definitiva.

La ceremonia reunió a colegas del gremio actoral y a quienes lo conocieron fuera de los foros de grabación, en una jornada que confirmó el cariño que Kliche cultivó tanto dentro como fuera de la pantalla durante su extensa trayectoria en la televisión chilena.