El primer test de Arzola con los liceos emblemáticos: gobierno enfrenta casi dos semanas de movilizaciones por Escuelas Protegidas Al día siguiente de que la Cámara aprobara el proyecto del gobierno que entrega más atribuciones para aplicar medidas preventivas en colegios, comenzó una seguidilla de tomas y protestas en recintos educacionales. El flanco para la ministra de Educación está abierto, mientras el Ejecutivo sigue empujando su agenda legislativa.
El miércoles 22 de abril se puede marcar como el punto de partida de la seguidilla de tomas y movilizaciones que por estos días están protagonizando estudiantes secundarios de diversos liceos de Santiago, y que poco a poco se extienden a otras latitudes. La fecha de inicio no es casualidad.
El día anterior la Cámara aprobó el proyecto de ley del gobierno, llamado Escuelas Protegidas, que busca darles mayores atribuciones de prevención a los establecimientos educacionales y permitir, entre otras cosas, la revisión de mochilas. La iniciativa quedó a cargo del Ministerio de Educación que lidera la ministra María Paz Arzola, desde donde han defendido con ahínco dicha medida.
El proyecto no fue bien recibido por una cuota no menor de alumnos, y los primeros en demostrarlo fueron 200 de ellos en el Liceo de Aplicación ese 22 de abril, cuando se tomaron el establecimiento, lo que obligó a la suspensión de actividades. Aunque la mayoría terminó desistiendo, un grupo menor -alrededor de 10- se negó a deponer la toma, ante lo que el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro, sostenedor del liceo, solicitó a Carabineros el desalojo.
Lo de ese miércoles sería el primer aviso. La imagen se volvió a repetir al día siguiente, pero ahora en más recintos: además del mismo de Aplicación, en el Instituto Nacional y en el Liceo 1 Javiera Carrera estudiantes se tomaron sus colegios, acarreando nuevamente suspensión de clases y desalojo en el caso del Liceo 1.