Un cartero británico de 53 años, Stephen Harvey, recibió una transferencia inesperada de 380.000 euros tras jugar apenas 23 euros en una plataforma digital, un hecho que ha terminado en disputa con una casa de apuestas online. La historia se remonta al pasado 16 de marzo, cuando Harvey decidió probar suerte en el juego Jackpot Drop del sitio web de William Hill.
Con una modesta apuesta, el cartero consiguió en un primer momento una ganancia de 200 libras (alrededor de 235 euros), que rápidamente transfirió a su cuenta bancaria. Pero decidió dejar 20 libras en el sitio para volver a jugar más adelante.
Y lo que parecía una tarde normal y corriente para Harvey, acabó dando un giro radical. Media hora después de su primer acierto, continuó jugando en la tragamonedas virtual.
Según relató a la BBC, la máquina le otorgó un bono especial y, en cuestión de minutos, los diamantes en pantalla le otorgaron una gran suma de dinero: primero 47.000 libras, luego 183.000 y finalmente el saldo alcanzó las 330.906,96 libras (unos 380.000 euros). El cartero, habitual jugador del sitio, describió la cifra como “muy transformadora”.
De inmediato, comenzó a imaginar un futuro distinto: pensó en dejar de alquilar y adquirir una propiedad, e incluso contempló la idea de cambiar su antiguo coche. Pero la alegría le duró poco.