En medio del bullicio cotidiano de Palermo, el cine del Paseo Alcorta se transformó, casi inadvertidamente para los transeúntes del shopping, en el escenario del debut actoral de Julieta Cazzuchelli, más conocida como Cazzu. La cantante de trap, ícono de la música urbana argentina, se animó a dar un giro en su carrera y, con la contención de un actor consagrado como Diego Peretti y Elena Romero, una niña que al filmar la película tenía 10 años, bajo la dirección de Juan Cabral, se puso por primera vez en la piel de un personaje para un largometraje.

La película, titulada Risa y la cabina del viento, fue rodada en los paisajes de Tierra del Fuego y propone una historia en la que lo cotidiano y lo fantástico se entrelazan. El guion narra la vida de Risa, una niña de 10 años que, en una pequeña ciudad, descubre un teléfono público fuera de servicio que le permite comunicarse con familiares y amigos que ya no están.

Cada uno de ellos mantiene asuntos pendientes, y la pequeña deberá ayudarlos a resolverlos en el mundo de los vivos; a cambio, podrá hablar con su padre por última vez, pero los giros de la historia la llevan por otro camino. El film logra emoción, ternura y una mirada original sobre la infancia, el duelo y los vínculos, permitiendo a Cazzu mostrar una nueva faceta y sumando a la industria local una propuesta donde la fantasía y la sensibilidad encuentran un espacio propio.

En una charla exclusiva con Teleshow, los tres protagonistas hablaron de esta producción nacional. —¿Cómo les llega este proyecto?

Cazzu, en tu caso, es tu debut actoral. ¿Cómo se dio?