La izquierda resiste en las grandes ciudades de Francia pese al notable avance de la ultraderecha, según los sondeos El partido de Marine Le Pen pide una alianza de toda la derecha para consolidar definitivamente su implantación local antes de las presidenciales Francia ha vuelto a las urnas este domingo, en un nuevo episodio de una larga y endemoniada secuencia electoral que comenzó en junio de 2024 con unos comicios legislativos que bloquearon el Parlamento. Las elecciones municipales de hoy no clarificarán definitivamente nada hasta la segunda vuelta, que se celebrará el 22 de marzo.

Pero los primeros sondeos —el escrutinio se conocerá previsiblemente el lunes— muestran que la izquierda resiste en las tres grandes ciudades (París, Marsella y Lyon) y la ultraderecha del Reagrupamiento Nacional (RN) amplía notablemente su implantación local por toda Francia. Esa presencia en las ciudades era una carencia histórica del partido de Marine Le Pen, que busca solventar ahora a un año de las cruciales elecciones presidenciales de 2027.

Los sondeos fueron celebrados enseguida por el presidente de RN, Jordan Bardella, que aun así quiso ser prudente y llamó a una gran alianza de derechas para liquidar en la segunda vuelta a la izquierda y al macronismo. “El RN tiende la mano a todas las listas de la derecha, a todos los que rechazan el desorden de la izquierda y diluirse en el macronismo.

Elegid el cambio y, siempre que sea necesario, impedid a la extrema izquierda la victoria. El cambio no empieza en 2027, lo hará desde el domingo próximo”, dijo.

La participación, mucho más baja que en 2014 (en 2020 los comicios se celebraron en plena pandemia), muestra las cicatrices en forma de abstención que han dejado los últimos meses de sainetes políticos y electorales. La izquierda, sin embargo, resiste en las grandes ciudades de Francia, como París, donde el heredero de Anne Hidalgo, Émmanuel Grégoire, le saca más de diez puntos a su oponente directa, la conservadora Rachida Dati, según estas proyecciones.