Primer Click | En busca de las señales del daño causado La Eurozona y EEUU publican las primeras cifras de empleo e inflación de marzo. Noticias destacadas Los primeros índices que el mercado ha recibido respecto a la actividad económica en marzo no han sido positivos.
Algo opacados por los avances hacia una salida negociada a la guerra en Irán, los índices PMI de servicios y manufacturas revelaron una desaceleración de la actividad en los países del G7. Curiosamente, en la Eurozona, Reino Unido, Estados Unidos y Japón se produjo un fenómeno similar: un repunte de las manufacturas que no fue suficiente para compensar una fuerte desaceleración en el área de servicios.
Las encuestas a las empresas revelaron -además- un impacto casi inmediato en retrasos y alza de precios en las cadenas de suministro debido al cierre del estrecho de Ormuz. Según S&P Global, a cargo de los índices, la inflación por el aumento de los costos de los insumos tuvo en marzo su mayor aumento en tres años.
El fantasma de la estanflación regresa de la mano del shock energético causado por el alza del precio del petróleo. Si bien el precio del crudo ha retrocedido desde los US$120 por barril que alcanzó a inicios de la semana pasada, todavía acumula un alza de 30% respecto al valor que marcaba previo al inicio de la operación militar en Irán.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, asegura que no se puede hablar de estanflación porque el mundo no es el mismo de los años '70. Pero su par del BCE, Christine Lagarde, describió los riesgos para la economía no como una estanflación (que requeriría una contracción de la economía), pero sí como una combinación de desaceleración económica y mayor inflación.
