Las empresas rescatadas durante la pandemia lo supieron antes de las aprobaciones de la SEPI, igual que Plus Ultra El juez ve como indicio de tráfico de influencias que la aerolínea celebrase su ayuda por adelantado, pero lo habitual era que las compañías supiesen de antemano que el desenlace era inminente El juez del caso Plus Ultra, José Luis Calama, señaló en el auto de imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero que “el acceso anticipado a información privilegiada sobre la inminente concesión de la ayuda” por parte de la SEPI era un indicio de tráfico de influencias en el rescate de la aerolínea. Eso, sin embargo, era lo habitual.
La propia naturaleza del procedimiento, una especie de negociación, permitía a las empresas que se acogieron durante la pandemia a financiación pública del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE) conocer cómo avanzaban los expedientes y se iban cumpliendo los requisitos de los rescates. En otros casos, lejos de hablarse de información privilegiada no fue un secreto que las compañías tenían acceso al minuto a minuto de los trámites realizados por técnicos de la SEPI y sus asesores independientes.
Se trataba de procesos transparentes para las potenciales receptoras de los salvavidas. Las que dejaron mayor huella de que conocían de antemano que iban a recibir la ayuda fueron las cuatro empresas cotizadas que solicitaron financiación pública (Técnicas Reunidas, Tubos Reunidos, Duro Felguera y Airtificial).
Obligadas a una mayor transparencia, las cuatro comunicaron a los supervisores de los mercados que iban a contar con el rescate antes de que fuera aprobado. El rastro de sus comunicaciones públicas muestra en algunos casos que disponían de esa información no solo antes de la aprobación por el Consejo de Ministros sino también antes de la decisión del Consejo Gestor del fondo de rescate.
También consta que empresas no cotizadas, entre ellas Air Europa y Hotusa, supieron por anticipado que se les iba a entregar la ayuda por parte de la SEPI. Los informes de la UDEF aportados al sumario no hacen ninguna referencia a que ese flujo de información anticipada fuera habitual.