Una foto familiar en Instagram. Un selfie del colegio. Imágenes que millones de padres comparten a diario sin pensar en las consecuencias. Hoy, esas imágenes pueden ser convertidas en material de abuso sexual infantil mediante inteligencia artificial, sin que el agresor tenga contacto alguno con la víctima.
Frente a esa amenaza, la Agencia Nacional del Crimen del Reino Unido, conocida como NCA (por sus siglas en inglés), publicó junto con Internet Watch Foundation (IWF), organismo de vigilancia de seguridad infantil, una guía para padres y apoderados. El llamado no es una prohibición. Es una advertencia sobre una realidad que la mayoría desconoce.
"El padre o apoderado promedio no publica una foto de un niño en línea pensando que podría ser utilizada para crear material de abuso sexual", explicó Lorna Sinclair, gestora de educación sobre abuso sexual infantil en la NCA. "Hay muchos padres que no saben que este problema existe."
La guía propone tres medidas concretas: revisar la configuración de privacidad en redes sociales, verificar quién puede ver imágenes de los hijos, y establecer conversaciones sobre quién tiene autorización para publicar fotos de menores. También recomienda auditar imágenes antiguas y revisar acuerdos de consentimiento firmados con colegios o clubes deportivos, que en muchos casos fueron suscritos antes de que la IA adquiriera su potencia actual.
Las cifras justifican la urgencia. El material de abuso sexual infantil generado por IA aumentó un 14% el año pasado, según la IWF, que identificó 8.029 imágenes y videos de este tipo en 2025. El organismo ha atendido casos de menores de 18 años extorsionados por delincuentes que manipularon sus imágenes mediante IA.
El servicio confidencial Report Remove, que ayuda a eliminar imágenes explícitas de menores tomadas sin consentimiento, también documentó casos en que selfies con ropa normal fueron convertidas en pornografía extrema. En uno de los casos recibidos por Childline, servicio de apoyo a menores en el Reino Unido, una adolescente de 15 años relató que un desconocido generó imágenes sexuales a partir de sus fotos personales.
Lo que distingue esta amenaza de formas anteriores de abuso es la distancia. Los depredadores ya no necesitan contacto directo con las víctimas para crear material ilegal: la IA lo hace posible con imágenes públicas de cualquier red social. Tim Wright, gerente senior de la NCA, instó a los padres a revisar sus ajustes de privacidad "hoy mismo".