Pilar Sordo no tolera los posts que mandan a salir de la zona de confort. Lo dice sin rodeos, con la cadencia directa que la caracteriza, y Luis Novaresio la deja hablar.

“Si la vida se encarga sola de sacarnos de situaciones cómodas, ¿cuál es la necesidad de andar buscando la incomodidad?”, pregunta la psicóloga chilena en la sección Nada es tan simple de Infobae. La conversación arranca con una provocación aparentemente simple y se convierte en un diagnóstico certero de la época: la hiperproductividad como mandato moral, el descanso como pecado y la métrica como único idioma del valor.

PUBLICIDAD La trampa del crecimiento permanente Sordo tiene una certeza: la incomodidad es la única forma de crecer. Pero eso, aclara de inmediato, no significa que haya que estar creciendo todo el tiempo.

“De la comodidad no crece nadie”, dice. Y en el mismo aliento: “¿Pero por qué habría que estar creciendo todo el tiempo?”.

La distinción importa. Novaresio la recoge y la lleva un paso más allá: hay algo patológico, señala, en no poder disfrutar de lo que se conquistó con esfuerzo.