El país se encamina hacia un proceso electoral que redefinirá la estructura del poder legislativo. La convocatoria a las Elecciones Generales de 2026 no solo implica la elección de nuevas autoridades, también introduce un cambio institucional que modifica la forma en que se elaboran y aprueban las leyes.

El retorno a un Congreso dividido en dos cámaras plantea una dinámica distinta en la toma de decisiones. Este esquema, ausente durante más de tres décadas, reorganiza funciones, espacios y procedimientos dentro del Parlamento.

La medida responde a la intención de establecer un sistema con mayor revisión normativa y control político. A partir del 28 de julio de 2026, el nuevo Congreso iniciará funciones con una distribución que separa el trabajo legislativo en dos niveles.

Esta configuración implica cambios tanto en la infraestructura como en la operatividad interna del Parlamento, según la información difundida por Latina Noticias. Un Congreso dividido en dos cámaras El nuevo modelo legislativo estará compuesto por 190 parlamentarios: 130 diputados y 60 senadores.

Cada grupo asumirá funciones específicas dentro del proceso de formación de leyes. La Cámara de Diputados tendrá a su cargo el inicio del trabajo legislativo, mientras que el Senado cumplirá un rol de revisión.